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Tommy Miranda’s Biography

Tommy Miranda was born on May 19, 1967 in San Juan, Puerto Rico. From a very young age he was a very prominent athlete in the youth leagues of his country. He represented the colors of his homeland in the American Baseball Congress World tournaments and the American League Legion, standing out as a pitcher. He completed his senior year in Benton Central High School in Fowler, Indiana, where he stood with a record of 12 games won and one lost, and an effectiveness of 0.65 ERA.

In 1985, having the opportunity to sign as a professional player, he preferred to accept an athletic scholarship in the State of Tennessee. During the process as a prospect, Tommy injured his throwing shoulder and had to return to his country to re-focus towards new horizons. Despite the setback of his injury, he remained active in what he loved most, baseball; this time, in another dimension, as an instructor. Tommy served successfully as a baseball leader for Little Leagues, American Baseball Congress, and Boys Baseball Congress. He also collaborated as a pitcher instructor in Double A and Youth Baseball, and conducted baseball clinics.

In 1998, he moved to Miami where he worked for three years as the head baseball coach for the Northwest Christian Academy. Two of those three years Tommy led the team to participate in the Final Four of the State. It was during this time that he had an encounter with Jesus Christ, who has been the foundation of his future missionary efforts.

In year 2000, in an unprecedented way, Tommy became the first baseball player agent of the Scott Boras Corporation, without having professional baseball experience. This achievement was given in recognition to his natural talents and his accurate eye for choosing prospects for the large organized baseball circus. At the same time he harvested new successes in the world of representing baseball players, his faith, gratitude, and commitment to the Gospel, also grew. He spent time and was interested in preaching to clients without fear about the truth of Christ. While he grew internally, the Lord rewarded him externally.

In 2006, his passion for carrying the message of Christ’s love led him to found Tommy Miranda Ministries in the City of Miami. Its purpose was to bring the redemptive message through events such as: music, sports, publications, and community service. The north is one: that people get to know the Savior. To this day, more than 4,000 people have decided to take the control of their lives and have an encounter with the Lord of lords. This has been possible thanks to events held in various cities in the United States and Latin America.

Tommy Miranda is an excellent example of an overcomer. After having fallen, he was able to stand up with the support of his own convictions, his family, and the prayers of his parents who did not lose faith in the plan God had in store for his life. Today, he enjoys a stable marriage with Lilly Quiñones, a son and three daughters (Jared Thomas, Gabriela, Anabella, and Alexa), all faithful collaborators of his ministry. Several years later, the fruit of his afflictions can be seen and a successful harvest for eternity.

Be Blessed

Tommy Miranda


Biografía Tommy Miranda

Tommy Miranda nació el 19 de mayo de 1967 en San Juan, Puerto Rico. Desde muy joven fue un atleta muy destacado en las ligas juveniles de su país. Representó los colores de su patria en torneos mundiales de la American Baseball Congress y la liga Legion Americana, destacándose como lanzador. Completó su cuarto año en la escuela superior Benton Central en Fowler, Indiana, donde se destacó con un récord de 12 juegos ganados y uno perdido, y una efectividad de 0.65 ERA.

En el 1985, teniendo la oportunidad de firmar como jugador profesional, prefirió aceptar una beca deportiva en el Estado de Tennessee. En pleno desarrollo como prospecto, se lesionó el hombro de lanzar y tuvo que regresar a su país y reenfocarse hacia nuevos horizontes. A pesar del contratiempo de su lesión, se mantuvo activo en lo que más amaba, el béisbol; esta vez, en otra dimensión, la de instructor. Tommy se desempeñó con éxito como dirigente de béisbol de las Pequeñas Ligas, American Baseball Congress, Boys Baseball Congress. También colaboró como instructor de lanzadores en la Doble A y Coliceba, e impartió clínicas de béisbol.

En el 1998, se mudó a Miami donde trabajó por tres años como “head baseball coach” de la Northwest Christian Academy. Dos de esos tres años llevó al equipo a participar en el Final Four del estado. Fue durante este tiempo que tuvo un reencuentro con Jesucristo, quien ha sido el fundamento de sus acciones misioneras futuras.

En el 2000, en un acto sin precedentes, se convirtió en el primer agente de peloteros de la Firma de Scott Boras, sin tener experiencia como pelotero profesional. Este logro se dio en reconocimiento a sus talentos naturales y su ojo certero para escoger prospectos para el circo grande del béisbol organizado. Al mismo tiempo que cosechaba nuevos éxitos, por derecho propio, en el mundo de la representación de peloteros, también crecía su fe, gratitud y compromiso con el mensaje del Evangelio. Dedicaba tiempo e interés a predicar a clientes sin temor sobre la verdad de Cristo. Crecía en su interior y el Señor lo premiaba en lo externo.

En el 2006, su celo por llevar el mensaje del amor de Cristo lo impulsó a fundar Tommy Miranda Ministries en la ciudad de Miami. Su propósito era llevar el mensaje redentor por medio de eventos musicales, deportivos, publicaciones y el servicio comunitario. El norte es uno: que la gente conozca al Salvador. Al día de hoy, más de 4,000 personas han decidido tomar las riendas de su vida y tener un encuentro con el Señor de señores. Esto ha sido posible gracias a eventos celebrados en diferentes ciudades de los Estados Unidos y Latinoamérica.

Tommy Miranda es un digno ejemplo de superación. Luego de haber caído, se levantó con el apoyo de su propia convicción, de su familia y la oración de unos padres que no perdieron la fe en el plan que Dios tenía para su vida. Hoy, disfruta de un matrimonio estable con Lilly Quiñones, un hijo y tres hijas (Jared Thomas, Gabriela, Anabella y Alexa), todos fieles colaboradores de su ministerio. Varios años después, se puede ver el fruto de su aflicción y el éxito que redunda en cosecha de eternidad.

Sé bendecido/a

Tommy Miranda